Esta joya nace del fuego y la alquimia del reciclaje.
Hecho a mano a partir de una botella de licor rescatada y transformada en vidrio fundido y termoformado a más de 890 °C, este colgante es mucho más que un accesorio: es una pieza única con alma. El vidrio, ahora convertido en un delicado tono Gris (Azul) Bermuda translúcido, juega con la luz como el mar en calma bajo una tormenta lejana.
Cada matiz, cada curva, cada imperfección cuenta la historia de su metamorfosis. Engarzado con la técnica tradicional de Tiffany, usando cobre y estaño, su acabado artesanal resalta aún más el carácter irrepetible de la pieza.
No existen dos iguales: el tuyo es exclusivo, como una huella dactilar de fuego y vidrio. Perfecto para quienes valoran la sostenibilidad, la artesanía y la belleza que sólo lo irrepetible puede ofrecer.